El Español: Historia de la Lengua Española


El Castellano o Español constituye el más difundido de los idiomas de origen románico. Basta solo indicar que hoy lo hablan más de 350 millones de personas, es decir, el 6% de todas las personas del planeta. Su gran territorio comprende cuatro continentes: América, Europa, África y Oceanía, ya veinte países que integran al Mundo Hispano.

Veamos los orígenes del español, hay elementos del latin y de otras lenguas y es sumamente interesante analizar de dónde y desde cuando se formó este idioma, que es hablado por millones de personas en varios de los continentes del planeta.

El latín es el idioma que más ha influido en la formación del español. Podemos afirmar que el español, así como otras lenguas romances, es un latín moderno.

Son latinos casi todos nuestros artículos, pronombres, verbos, adverbios, preposiciones y conjunciones. Y la mayoría de nuestros adjetivos y tres cuartas partes de nuestros sustantivos.

El griego, después del latín, ha dado más palabras al español, cerca de un 15%,.  La mayoría de estas palabras han llegado a nuestra lengua a través del latín, ya que la cultura griega fue asimilada  por la cultura latina: los romanos enseñaban a los pueblos que sometían la cultura helénica. Así evolucionaron algunas palabras, como philosophia= filosofía, politicus= político, idea= ia, rhetorica= retórica. El mismo camino siguieron: cátedra, palabra, gramo, escuela, esfera, etc.

Veamos ahora los diferentes elementos orientales que influyeron en el español, como ahora lo hablamos. El árabe disputa al griego en segundo lugar como influencia de nuestra lengua.  La importancia del elemento árabe en nuestra lengua es más notoria aún en España que en Latinoamérica. Ocho siglos de dominación de este pueblo semita sobre el español han dejado profunda huella en nuestro idioma.

Algunas palabras árabes son exquisitamente poéticas: azucena, azahar, alhelí, jazmín, azul, aljibe, cenit, elixir, talismán, alfombra, alcázar, alquería, ajuar, etc. Otras palabras arábigas son extremadamente prácticas, pero sugestivas como: cero, cifra, álgebra, azote, acequia, alacena, alcoba, almohada, alcohol, alcanfor, alfarero, alfiler, algodón, alacrán, etc.


 


Las lenguas nativas de México han visto algunas de sus palabras incorporadas a las lenguas europeas, algunas son usuales en el español y otras son solo regionalismos, como:  chicle, tomate, chocolate, jitomate. De uso común: atole, metate, mezcal, mole, nopal, tamal, chayote,  y voces regionales, de Náhuatl, totopo (tostada), pinole (maíz en polvo), guacal( cajón), tecolote (búho), chilpayate (niño), escuintle ( niño), achichincle (ayudante), tlachiquero (peluquero), petate (cierta colchoneta). Del Tarasco: huare (campesina), charanda (licor), corundo u uchepo (ciertos tamales) y ecuaro (sembradío).

Ahora hablaremos de la historia de la lengua española en México.

Los conquistadores españoles crearon a lo largo de tres siglos una imperio de dimensiones continentales única de la historia.

Sin incluir Brasil, hablamos de una extensión de casi 12 millones de kilómetros cuadrados y una población mayor a los 350 millones de personas que hablan español, pero no es tanta la magnitud de las cifras como la herencia común lo que hace de Hispanoamérica un mundo con prepotente personalidad donde los caracteres nacionales y regionales no rompen, sino enriquecen a la comunidad hispánica de naciones.

Los conquistadores decidieron en un principio, emplear el Náhuatl como idioma hegénico, pues les facilitó la administración civil y religiosa en una lengua que dominaba la mayor parte de los habitantes de la Nueva España.

Los religiosos favorecieron el uso de las lenguas nativas para sus sacramentos, pero las autoridades civiles privilegiaron el uso del castellano para sus actividades cotidianas. Sin embargo, al iniciarse la Guerra de Independencia, obligó a numerosas poblaciones indígenas a moverse de sus lugares de origen, lo que ocasionó que estos combatientes comenzaran a usar el español y a olvidar sus lenguas maternas.

Entonces podemos decir que al entrar en contacto con los españoles se inicia un proceso de mestizaje y castellanización. Ambos procesos, cruentos por naturaleza, se desarrollaron a lo largo de 300 largos años, saliendo victoriosos la religión europea (el Catolicismo) y el español.



Para lograr la unidad del idioma español en todos los territorios en los que se habla surge la Real Academia Española en 1713 en Madrid, España bajo el reinado de Felipe V y por iniciativa de Juan Manuel Fernández Pacheco y Zúñiga. Es una institución cultural que configura la norma, el código compartido que hace posible que hispanohablantes se entiendan sin dificultad. Su finalidad es la elaboración de reglas y normas para el idioma español y a trabajar por la unidad del idioma español en todos los territorios en los que se habla.

Una de las palabras incluidas dentro del diccionario de la Real Academia Española desde 1992 es “cantinflear” y surgió para describir el modo de hablar del personaje Cantinflas, creado por el actor y cómico mexicano Don Mario Moreno Reyes, fue incluida como verbo y es sinónimo de un habla sin contenido, actitud absurda o desparpajada. Cantinflear según la Real Academia Española es “hablar de forma disparatada e incongruente y sin decir nada”.

Vicente Quirarte, miembro de la Academia Mexicana de la Lengua apunta que “cantinflear” es un habla que resume toda la preocupación popular desde que México comenzó a ser independiente. Muestra una manera de ser del mexicano el cual utiliza demasiadas palabras para llegar a su mensaje nuclear, incluso maravillosas formas de cortesía son enormemente complicadas. La fama de Cantinflas rebasa fronteras y muchas personas de otros países creen que Cantinflas es conciudadano, pero la realidad es que Cantinflas es un personaje mexicano que inspira a todas las naciones de habla hispana.

Es así que nos debemos sentir orgullosos de habla español, pues es un idioma rico en vocabulario, conformado por siglos de historia y variedad de culturas. Como ya dijimos, el español es hablado por millones de personas en el mundo entero.